sábado, 17 de mayo de 2008

Trabajo.

Siguen pasando los días y son muchas las horas hasta que consigo llegar aquí. Ya no es como antes y es difícil el resumir o acordarse de todo lo que ha pasado durante la semana. Hoy no soy nada original, como siempre. Como siempre desde hace demasiado tiempo, mi ingenio está por los suelos. Al igual que mi sentido del humor.

Ha sido un día un poco de locos. Anoche me acosté más temprano de lo habitual y consecuentemente me desperté más temprano. Es una regla que no suele fallar. Después del trabajo he tenido que ir a otra ciudad. Entrevista de trabajo. No te pude contar nada porque para mí también fue una sorpresa, ni siquiera les había entregado el cv. El caso es que salí del trabajo y llegué a la entrevista por los pelos. Estuve allí como dos horas y luego de regreso a casa. No me dio ni tiempo a comer.

Por el camino de vuelta tu voz sonaba en mi cabeza. Tu “¿dónde te gustaría vivir?”. Otra vez esa frase. Dónde te gustaría vivir porque el jueves anterior había ido a otra, a otra ciudad diferente. Me pregunté cuál de las dos te gustaría más, en qué sitio estarías más cómoda. Las dos me salieron bien, sólo eran una primera criba. En teoría la semana que viene me dicen algo. Visita de rigor a casa de mis tíos y finalmente llegué a casa. Ya no digo nuestra casa. Metí el coche y no bajé nada. Lo primero que hice fue tomarme un copazo en un bar cutre que hay cerca de casa. Un bar donde se suelen poner vinos a hombres de más que mediana edad. La señora no tenía demasiada experiencia en esas cosas. Justo después entro un tipo que se puso a mi lado en la barra. Un conocido de la dueña. Entre los dos empezaron una conversación multitema y de vez en cuando uno de los dos miraba hacia mí, riendo de las tonterías que decía el otro, intentando hacerme partícipe pero yo no en realida no estaba en ese bar. Y ni siquiera disimule un poco. No sé bien donde estaba. Ni lo recuerdo ahora. Acabé mi copa y me vine.

Facturas en el buzón. Una de la vieja bruja. Ni siquiera las abrí. Me preparé una tortilla a la francesa y así he llegado aquí. Ultimamente me siento más débil de lo normal y siento el llegar a ti así. Me voy a la cmaa.

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