Uno más que me quedo en casa. No echo nada de menos lo otro, de andar por ahí. De hacerlo, seguramente a estas horas ya estaría tomándome algo o quizá saliese de una cena con una buena carga de alcohol en el cuerpo. La cena la pasaría a saltos, entre que vas y vienes, con constantes cambios de ánimo. Y luego en la marabunda de la noche, más o menos lo mismo hasta que la cantidad de bebida ingesta fuese lo suficientemente importante para que no me importase nada. Con ello posiblemente llegaría un domingo cargado de resaca, sintiendome mal por el alcohol y por haber hecho tonterías la noche anterior. Con lo que prefiero estar escuchando la peli de Alejandro Magno y compartir de esta forma tan cutre lo que queda de sábado contigo. Hoy es el día 14. Como no podía ser de otra forma, recordé mi día 14 del año pasado. Estaba entrando sin darme cuenta bajo un dintel que ponía “bienvenido al infierno chico”. No te queda camino por recorrer.
Y sí he hecho camino a lo largo de todo este año. Un camino realmente difícil. Muy complicado, en el que he puesto todo para que me sinitieses cerca pero en el que siempre he estado solo. Bueno, solo no, eso no me importa, lo he estado toda la vida y sé vivir así, no soy como otras personas que necesitan constantemente la compañía de otras. He estado solo no, he estado sin ti. Que es infinitamente peor.
Ahora pronto me iré a la cama y esperaré que venga un domingo más. Hasta mañana.
sábado, 14 de junio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario