Pasa el tiempo, no entiende de razones ni emociones. No le importa lo que le sucede a nadie. Quizá sea lo mejor. Hoy cuando regresaba en el coche, he puesto la música que tantas veces te conté. La música que tantas veces me ha dado fuerza, la música con la que esta tarde volví a recordar. La música que esta tarde me hizo difícil el respirar.
Me pregunto muchas veces si te acordarás de mí. Este mes es fatídico para mí. Me pregunto si cuando te acuestas por la noche, puedes dominar tu corazón . Si por las tardes en el trabajo puedes conseguir controlar tu mente.
Yo no. Por patético que suene, no. Ojala tuviese una bola de cristal.
He llegado a un punto en el que lamenro que nuestras vidas se hayan cruzado alguna vez. Todo hubiese sido mucho más sencillo. No sé qué sería de nosotros ahora. Es difícil de saber.
La entrevista de esta semana no ha estado demasiado bien, me ha resultado extraña. Aun así creo que me volverán a llamar dentro de 20 días. Pero no tengo buenas sensaciones. No pienso mucho en eso, si sale bien. . . una buena oportunidad profesional, un salto cualitativo. Si sale mal. . .. tengo muchos planes, muchas motivaciones. Mucho más tiempo libre. Planes, siempre planeando. Es una de las cosas que me apartan del dolor. En el coche hoy volví a pensar. . . a pensar. . . en por qué?.
Tendría mil cosas que contarte pero me duele todo, me duele el venir aquí. Es algo lacerante. Me duele abrir tu cuenta pero tengo que hacerlo para mantenerla viva. Mi sueños son cada vez más lejanos. Hipótesis remotas. Me acuesto mucha veces pensando en ti.
Otras río con otras personas, pero luego vuelves a mí y me torno en un ser sombrío. Mi sonrisa se hace más corta. El color negro me inunda y entonces fuerzo las cosas, actúo. Reprsento un papel. Intento no transmitir lo que siento a la gente que me rodea. No amargarlos. Es todo muy complicado.
Me has conocido, hemos llegado al cenit y ahora soy lo que puedes ver. La mitad o una parte del todo. El próximo día 13 es viernes, parece una broma macabra. Llevo al trabajo un calendario en el que voy tachando los días .Arranco meses del calendario. Y una y otra vez aparece un día 1 primero de mes.
Ahora vuelvo a escuchar música de este tipo. En la oficina también, es de las pocas cosas que me hacen sentir bien. Otras veces me hacen daño. Pero eso es algo q lo que ya estoy acostumbrando. Me desespero cientos de veces y pido a Dios. Por las noches, cuando ya no puedo más. Sigo poniendo el programa deportivo a un volumen que me permita poder dormir luego. Luego cierro los ojos y no sé. Deseo el mal la mayoría de las veces, no puedo evitarlo. Pienso en mi abuela y le pido que me dé fuerza, que se alíe conmigo. Es curioso. Una persona que nunca llegué a conocer. Recurro a ella. A un día sentado sobre un castaño muerto con los dedos hundidos en musgo. Miles de imágenes vienen a mi mente a lo largo de todo esto. De cuando era pequeño, de cuando no era tan pequeño. Pasos dados en su día sin saber que eran trascendentales en el devenir de los hechos. Ahora todo carece de importancia. Las cosas están como están. Sólo me pregunto si alguna vez te seguirás acordando de mí.
viernes, 6 de junio de 2008
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