sábado, 5 de julio de 2008

Inesperado.

Hoy fue diferente. Algo lo hizo así, inesperado. Desde luego no cambió nada. Pero temblé, me puse nervioso y duró varias horas. Y me vi como siempre, capaz de muchas cosas y siempre mi talón mi taquiles.es Increíble esta transformación. No es como el camaleón es como golpear en el único punto realmente vulnerable. No puedo explicártelo. No encuentro palabras y por otra parte, si algún día lees esto, ya habrán pasado muchos más días.

Dentro de una semana cogeré vacaciones, una quincena. No sé bien qué haré. Como ya sabes para mí el tiempo es relativo, puedo ver tu cumpleaños a seis meses vista, al alcance de la mano, y sin embargo, 7 días pueden parecerme todo un mundo.

Ayer vine otra vez, me fijaba en el paisaje. Los árboles cambian, las estaciones pasan. En el mismo trayecto a muchos kilómetros de distancia distinguí castaños en flor de otros que aun no se habían transformado. Me acordé de tu castaño. De aquella tarde. De lo que hablamos. Recordarlo todo así tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Las malas las exprimes cada vez que te escribo, de todas las letras juntas sale ese jugo llamado amargura. Cuando no estoy aquí contigo, de esta manera, confío en mi mismo ya que creo que es lo más valioso que tengo, y a veces en Dios. En una oportunidad, algún día. No lo sé.

Ayer vine otra vez, me fijaba en el paisaje. Los árboles cambian, las estaciones pasan. En el mismo trayecto a muchos kilómetros de distancia distinguí castaños en flor de otros que aun no se habían transformado. Me acordé de tu castaño. De aquella tarde. De lo que hablamos. Recordarlo todo así tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Las malas las exprimes cada vez que te escribo, de todas las letras juntas sale ese jugo llamado amargura. Cuando no estoy aquí contigo, de esta manera, confío en mi mismo ya que creo que es lo más valioso que tengo, y a veces en Dios. En una oportunidad, algún día. No lo sé.

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