Hoy te cuento que esta semana han vuelto los fantasmas a visitarme con fuerza. Muchos de ellos. Hoy te cuento que cuando te escribo esto, muy lejos de ti, es 11 de julio de 2008, por la noche, cerca de las doce de la noche. Esta noche te cuento que esta semana hubiese hecho tratos con el diablo si me escuchase, y esta noche te cuento que si no es en esta vida, será en otra. Pero me debo algo a mi mismo, y a ti, creo que a los dos en definitiva. Estás en mis sueños, vienes, campas a tus anchas. Anoche intenté recordar tu risa y tuve que esforzarme. Quise llorar.
La vida es dolor muchacho, me dijeron una vez. No he visto nacer pero sí he visto morir. El tiempo pasa pero nada cambia en mi corazón. Duro como una piedra y frágil al mismo tiempo. Yo creo que la vida me debe algo. A los dos. Eso es algo que seguiré buscando siempre. Por muchas cosas que pasen de ahora en adelante. He llegado hoy. Mañana iré al pueblo. Creo que acabaré emborrachándome. Ya toca. Demasiado tiempo.
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