domingo, 10 de agosto de 2008

Domingo.

Como antaño encabezo estas líneas. He estado ausente, al menos aquí. Pero cuando todo lo que puedo decir sale con un tono de reproche, prefiero no decir nada. Siempre he ido a remolque. Cuando yo estaba aquí, tú ya estabas allí y cuando llegaba allí, estabas aun más lejos. No te escribo ya contando todo lo que me pasa, me recordaba a cuando era niño y quería llegar a casa para contar un montón de cosas. He estado desde la última vez creo que en un período de enfriamiento.
He deseado dar marcha atrás al reloj y estar en cualquier otro lado aquel domingo. En cualquier lugar del mundo menos en el que me permitió conocerte. Quizá a ti te haya pasado lo mismo. Pese a todos mis pensamientos, por mucho que quiera emplear el sentido común, no puedo dejar de quererte y sé que no puedo querer a nadie más.
El jueves pasado he salido de cena con los del trabajo y me he dado cuenta de ello. Una vez más. Una jodida vez más.
Estoy en periodo de descongelación, unos días más y mi cuerpo recuperará su temperatura normal.

No hay comentarios: