Viernes, domingo, lunes. . . todo es igual. Son sólo nombres. Esta semana empecé a escribirte, luché contra mi mismo pero no lo aguanté más. Luego un par de párrafos y el no saber cómo seguir. No lo hacía pensando en este sitio sino en el lugar de siempre, ya sabes a qué me refiero. Como dice la canción. . . si algún día con Dios puedes tú hablar......y esto lo pongo yo, pregúntale a Él. Hoy es sábado, dudo más q nunca el que un día puedas llegar aquí. Realmente no sabría el cómo podrías hacerlo.
Creo que era jueces cuando emepcé a escribirte, recorrí el mismo camino de manera rutinaria, supongo que te echaba de menos o que simplemente la mente me volvió a pasar una mala jugada. Aun no he descubierto el día sin que piense en ti. Supongo que tú ya hace tiempo que lo has hecho pero comprende, o no, me igual, que a mí me lleve un poco más de tiempo. Algún día puede que lo consiga, que te transformes en un simple recuerdo, del que incluso quieras olvidarte, pero de momento me tienes así. Echo de menos todo pero lo que me castiga diariamente es la conciencia. Mañana ya es domingo, volveré a irme, vendrás conmigo en el coche, y todo volverá a empezar de nuevo, no sabes lo monótono que es todo Te llevo dentro, escondida, y no hay llave en el mundo que pueda abrir ese cofre. !Qué más puedo decirte!. He gastado todas las palabras. Soy una réplica de lo que era. Ni despedirme tengo ganas ya.
sábado, 20 de septiembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario