domingo, 29 de junio de 2008

Piedra.

Siento como si hubiese lanzado una piedra al vacío, creo que todo el mundo siendo un niño ha hecho eso. La dejas caer y al soltarla te parece que baja demasiado deprisa, y deseas que lo haga más despacio para poder verlo todo mejor. Luego impacto en el agua, se hunde, violencia en la superficie que se apaga con las últimas ondas contra paredes de piedra. Luego nuevamente silencio, quietud. Nada ha pasado. Y uno sigue mirando hipnotizado esa lámina de agua. Con ganas de coger otra piedra.
Luego escuchas una voz, materna o paterna, que te dice que hay que irse.Despiertas de la realidad y el reloj sustituye esa voz. Sales de tu abstracción y descubres que ya eres un adulto. Pero sé que cuando me sienta tranquilo, el niño volverá a ese pozo, o a alguna pradera verde, o a recuerdos con un perro. No sabes cuánto te echo de menos. Ni cómo te he querido.

sábado, 28 de junio de 2008

Cansancio.

Viernes noche.

He salido del trabajo casi a mediodía. La semana ha vuelto a hacérseme larga. Al salir del trabajo, al pueblo, hoy ha tocado ronda completa. Se me ha hecho largo el día. He pasado la revisión al coche, luego obras en el pueblo, he cogido ropa de verano ya, empieza a hacer calor. Mientras esperaba con el coche al sol, me acordaba de exactamente hace un año, de otro tipo de calor. Me acordé del día de mañana justo hace un año. Mañana es tu cumpleaños. Llevo pensando en él desde hace ya tiempo. Para mí es un día especial pese a no tener nunca días especiales. Mi propio cumpleaños es un día completamente anodino. Desde siempre.

Mañana es un día especial. No sé dónde estarás, como siempre, ni cómo lo celebrarás. Supongo que en eso andaré pensando mañana. Esta semana también he estado pensando en trabajo. En el que tengo todo estrá en orden y aun tengo pendiente la entrevista de la empresa esta, pero se me ha ocurrido una idea. No sé si buena o no. Hablaré con D. Porque él es una pieza importante. Hay tantas cosas que me gustaría consultarte, contarte. Tenemos todo lo que necesitaríamos. No sé, en eso ha andado mi inquieta cabeza esta semana.

Es muy tarde ya, y hoy vuelvo a añadir, el amor mío, porque aun así lo siento.

Hasta mañana y dulces sueños

domingo, 22 de junio de 2008

Fútbol.

Terminada la comida. Ir al pueblo no me resulta fácil por la cantidad de recuerdos que vienen a mi cabeza. Nada especial en la comida, he estado bastante abstraído. Éramos como una docena de personas. Vino un tío mío con el que no te aburres nunca porque no para de hablar y su forma de hacerlo es un tanto, cuando menos, peculiar, poco civilizada algunas veces. Supongo que a ti te asustaría pero a mí me causa mucha gracia. En casa todo sigue igual, sólo que el tiempo sigue pasando sobre las personas.
He recogido algo de correspondencia, llené el depósito del coche y ya me vine a casa. Muchas veces pienso en las cosas que tenemos y pienso que son más que suficientes, que podríamos arreglárnoslas con lo que tenemos. Que no necesitamos más.
Luego ya me vine a casa. Si algún día puedes leer esto, hoy es el día en que jugamos los cuartos de final contra Italia. Aun no sé si veré el partido aquí o bien me voy escuchándolo por la radio. Creo que finalmente haré esto, se me hará más corto el camino.
Es domingo y me queda toda una semana por delante. Si fuese un escalador vería todo un Everest delante de mí. 5 largos días antes de regresar. Espero concentrarme en el trabajo y que así se me haga todo un poco más rápido. Espero poder aprovechar el tiempo, me llevo algún libro para después aprender cosillas de informática. Hoy vuelvo a estar flojo. Y me despido ya. Si me dijeses ahora que por qué sigo viniendo, te respondería que luego me faltaría algo, y que el sentimiento sería muy malo. No, no lo hago por remordimiento de conciencia ni nada por el estilo. Es todo muy diferente. Lamentablemente.

sábado, 21 de junio de 2008

Fiestas.

Hola

Así te diría ahora. Escribo hoy pero llegué ayer. Otro viernes loco. Me fui a la cama y pensaba en que no te había escrito. Me dormí pensando en eso, pero lo cierto es que me caí como un tronco a los pocos segundos. Ayer por la mañana volví a echarte terriblemente de menos y lo único que me pregunto en esos momentos es si tú sientes lo mismo. Son como olas que vienen de improviso, que lo inundan todo y luego al retirarse dejan unicamente desorden en mi interior. Si estuviese solo no me importaría pero las olas llegan cuando estoy con gente, haciendo cosas y ellas tienen más fuerza que yo.
Esta mañana ha vuelto a suceder lo mismo, son imprevisibles, puedes estar haciendo miles de cosas diferentes que cuando llegan, dejan todo hecho un caos. Y te lo he dichoun montón de veces y parece que nunca dejo de quejarme, pero se me hace todo a veces un mundo. Pero un mundo.
Hoy había una Comunión en mi familia y hay fiestas. No he ido ni a una cosa ni a otra. Recuerdo perfectamente el día del año anterior. Lo que te dije. Recuerdo ese infierno, un hotel, calorrrr, sudor. Días inacabables. Guardo cartas manuscritas en sobres cerrados que de abrirlas, me transportarían a es habitación. A aquel hotel. Aquella cuesta. Los mismos desayunos, el zumo ácido de naranja, de cartón claro. Intragable. Luego coche, cada día. Obras. Polvo, sol, calor. Llegaban las 7 y a plegar. Coche, hotel, aire acondicionado. Vuelta a empezar, y los fines de semana eran aun peor. Todo eso sucedió hace un año. Ahora estoy a mil kilómetros de distancia pero algo dejé allí. Algo he ido dejando en todos lados. Me he ido desangrando, quizá lo siga haciendo aun.
Hoy me quedo en casa y dentro de poco me iré a la cama.
Hoy no he hecho nada especial, mi vida hace ya mucho tiempo que no tiene nada de especial. Ni siquiera una Eurocopa hace que despierte de este mal sueño, tan largo y profundo. Ojalá mis oraciones sean escuchadas algún día, pronto. Quiera Dios muchas otras cosas.
Mañana tendré comida en casa. Familia. Fingir, una obra de teatro nueva. Tengo tantas ganas como tirarme por la ventana. Luego, volveré a irme, el lunes no perdona. Y todo vuelve a empezar, un círculo cerrado del que no sé escapar. Algo lo hará diferente esta vez, porque el sábado es tu cumpleaños. En eso pensaré buena parte de la semana y a ratos luego, volveré a sentirme patético.He logrado pasar a la fase final de aquella entrevista que te conté pero hasta finales de julio o agosto no pasará nada. Mi ilusión de niño pequeño sería el conseguirlo, llegar a ti con ello en las manos y ofrecértelo. Como si fuese un regalo, preguntarte .. .”¿te gusta?”. Pero nada sucede así ahora. Ilusiones, las justas. Pero cada vez soy mejor interpretando. Es lo único bueno.

domingo, 15 de junio de 2008

JIUYNOP.

Todo vuelve a terminar y mañana a empezar. He ido a comer fuera, he hecho el mismo recorrido que tantas veces antes hice. En el coche recordaba muchas cosas. Como te he dicho muchas veces, es algo enfermizo, recurrente. Y me pregunto muchas cosas muchas veces, aunque no sea como antes. Nunca desee tanto tener una bola de cristal. Se acerca la fecha de tu cumpleaños, pienso en eso a menudo. Recuerdo bien cómo fue el pasado y lo que deseé en ese momento. No se parece en nada con respecto a lo que deseo en esta ocasión.
Después de tu cumpleaños, llegarán poco después mis vacaciones. No tengo ni idea de qué haré, en cómo las gastaré. No tengo ni idea de nada.
El problema es que no sé cómo empezar a construir algo. O si realmente soy capaz de hacer eso. No me planteo nada a medio o largo plazo por razones que imaginas. Pienso en cómo están las cosas por ahí. Pienso en el pasado. Pienso muchas cosas. Pienso que no sé qué decirte ahora sin que me haga daño, sin que me duela el escribirlo.
He recuperado la cámara de fotos de batalla. La quise tener aquí para enseñarte las lunas d elas que te hablaba, pero la usaré para que puedas ver aquello que yo veo. Para que quizá algún día puedas hacerlo. No sé si eso será posible algún día. Guardo como oro en paño tus cartas del año pasado, en un sobre cerrado.Espero estudiar mucho esta semana después del trabajo, empezar a coger el ritmo. No sé ni cómo despedirme ya. Me siento ante esta página y estás demasiado lejos. Y el tiempo tampoco tiene compasión. Lo único que sé es lo que sigo sintiendo por ti.

sábado, 14 de junio de 2008

Sábado.

Uno más que me quedo en casa. No echo nada de menos lo otro, de andar por ahí. De hacerlo, seguramente a estas horas ya estaría tomándome algo o quizá saliese de una cena con una buena carga de alcohol en el cuerpo. La cena la pasaría a saltos, entre que vas y vienes, con constantes cambios de ánimo. Y luego en la marabunda de la noche, más o menos lo mismo hasta que la cantidad de bebida ingesta fuese lo suficientemente importante para que no me importase nada. Con ello posiblemente llegaría un domingo cargado de resaca, sintiendome mal por el alcohol y por haber hecho tonterías la noche anterior. Con lo que prefiero estar escuchando la peli de Alejandro Magno y compartir de esta forma tan cutre lo que queda de sábado contigo. Hoy es el día 14. Como no podía ser de otra forma, recordé mi día 14 del año pasado. Estaba entrando sin darme cuenta bajo un dintel que ponía “bienvenido al infierno chico”. No te queda camino por recorrer.
Y sí he hecho camino a lo largo de todo este año. Un camino realmente difícil. Muy complicado, en el que he puesto todo para que me sinitieses cerca pero en el que siempre he estado solo. Bueno, solo no, eso no me importa, lo he estado toda la vida y sé vivir así, no soy como otras personas que necesitan constantemente la compañía de otras. He estado solo no, he estado sin ti. Que es infinitamente peor.
Ahora pronto me iré a la cama y esperaré que venga un domingo más. Hasta mañana.

viernes, 13 de junio de 2008

Viernes 13.

Hoy es 12 de junio de 2008. Tenía mucho miedo a la llegada de estas fechas por lo que ellas significan para mí. Creo que tú nunca le has dado mucha importancia a las fechas pero yo sí. Mañana es viernes, macabramente, viernes 13. Mañana si Dios quiere ya estaré en casa, copiaré este mensaje y lo pegaré en tu cuenta de correo. Ésa a la que has dado puerta de una manera despiadada, y detrás de la cuenta iban muchas más cosas. Hoy te escribo como alguien convaleciente. Apenas tengo fiebre ya. Me he pasado varios días en cama, soñando, hablando solo, delirando. Luego cuando volvía en mí, tenía los ojos abiertos, mirando al techo. Los cerraba y ardían mis párpados. Hoy te escribo sin resquemor, sin amargura. Creo que es por la debilidad acumulada, he perdido algún que otro kilo en estos pocos días. De hecho, creo que hasta el miércoles por la tarde, no volví a comer nada sólido.

En largas horas metido entre 4 paredes, intentaba recordar cuánto tiempo había pasado sin que entrase a tu cuenta por el miedo a que se cierre por inactividad. Eso ya le ha pasado a la mía. Y lo primero que haga mañana será hacer eso, abrirla. El domingo no te pude escribir porque me marché tan pronto como la fiebre bajó un poco, quise marcharme el lunes pero el miedo a que estuviese peor, me aconsejó a hacerlo ese mismo día.

En medio de sábanas de sudor recordaba un montón de anécdotas, casi todas de Madrid, los tiempos más felices creo. Y me preguntaba si tú aun te acordarías de ellas. De unos tomates conservados durante meses en una nevera, del doble de Al Pacino, de cuando te operaron. Mil historias, mil momentos. Esta tarde vuelvo a aparcar muchas cosas dentro de mí y vuelvo a confesarte que te sigo echando de menos y que no sé si he aprendido ya a vivir así.

Las cosas en el trabajo me están yendo bien, vamos, cumplo, y todos tan contentos. No puedo dar más porque mi cabeza no está en su sitio. Mientras hago el trabajo por el que me pagan, otra parte de mi cerebro está a su aire, trabajando en otras cosas, para que cuando las necesite, estén más depuradas. Aquí estoy francamente bien en ese sentido pero bueno, he aprendido que lo prioritario en la vida de uno es primero cimentar lo emocional para luego avanzar en lo profesional. Ahora trabajo a medio gas. Por otro lado sigo adelante en otro proceso de selección del que te hablé un día. Mis sensaciones después de la segunda entrevista no fueron buenas, pero finalmente parece ser que me convocarán para una tercera ronda. ¿Por qué me cambiaría si estoy tan bien aquí?. Por el salto a nivel de trabajo, me supondría más, muchos más recursos a todos los niveles. Y más adelante, la posibilidad de acceder a otros recursos. Es complicado explicarte esto porque son cosas en las que ha estado mi cabeza durante mucho tiempo. Ha tenido sus pequeños éxitos en una guerra de guerrillas, ni siquiera eso, pero sí he cosechado éxitos. Pequeñas gotas de satisfacción con las que poder calmar mi sed de vampiro. Sé que no entiendes nada de esto pero tampoco es importante.

Por los enormes destrozos causados estoy muy vulnerable y sensible en ciertos aspectos de mi vida, en determinados momentos.

Una vez cuando era pequeño, muy pequeño mis padres fueron a unas fiestas, por la noche, un montón de gente, barracas, luces, atracciones. Cientos de sensaciones que emborrachan los sentidos de un niño y no sé si solté la mano o qué pasó, que el resultado fue que me perdí. En medio de una muchedumbre estaba solo, lleno de adultos y de atracciones de feria. Y en estos momentos se ha repetido la historia casi 30 años después, sólo que ahora no hay caballitos, ni tiovivos, ni montaña rusa y la noche dura ya demasiados meses. Estoy intentando hacerlo lo mejor posible, mantener el tipo, protegerme de todo lo que puede hacerme daño. Salgo al mundo de las luces, los autos de choque, las tómbolas de las muñecas chochona y aparento esa fortaleza, pero llego aquí y sólo tú puedes ver realmente lo que encierro dentro de mí. Hoy estoy convaleciente, con la memoria refrescada con docenas de situaciones a causa de la fiebre y quiero pensar que sí. Que tú sí lo sabes. Que sí te lo he demostrado. Y hoy después de hace mucho tiempo, vuelvo a despedirme con un . hasta mañana, amor mío.

sábado, 7 de junio de 2008

Braga.

Estoy hecho una braga. Gripe. Algo de fiebre y el cuerpo como si me hubiesen dado una paliza. Ni siquiera iba a venir ahora, pero luego no estaría tranquilo. Tengo un proyecto entre manos, bueno, en la cabeza, al que le doy muchas vueltas. Estoy muy ilusionado pero bueno, antes debo aprender a hacer algunas cosas. Pero intentaré que sea algo interesante, algo que pueda a ayudar a otras personas y al mismo tiempo. . . . .
Son todo cábalas todavía, una idea, un proyecto. Nada que ver con el trabajo.
Me froto los ojos y pienso en que ya llegará. Será un pequeño experimento. Me voy a la cama ya.

viernes, 6 de junio de 2008

Vuelta a casa.

Pasa el tiempo, no entiende de razones ni emociones. No le importa lo que le sucede a nadie. Quizá sea lo mejor. Hoy cuando regresaba en el coche, he puesto la música que tantas veces te conté. La música que tantas veces me ha dado fuerza, la música con la que esta tarde volví a recordar. La música que esta tarde me hizo difícil el respirar.
Me pregunto muchas veces si te acordarás de mí. Este mes es fatídico para mí. Me pregunto si cuando te acuestas por la noche, puedes dominar tu corazón . Si por las tardes en el trabajo puedes conseguir controlar tu mente.
Yo no. Por patético que suene, no. Ojala tuviese una bola de cristal.
He llegado a un punto en el que lamenro que nuestras vidas se hayan cruzado alguna vez. Todo hubiese sido mucho más sencillo. No sé qué sería de nosotros ahora. Es difícil de saber.
La entrevista de esta semana no ha estado demasiado bien, me ha resultado extraña. Aun así creo que me volverán a llamar dentro de 20 días. Pero no tengo buenas sensaciones. No pienso mucho en eso, si sale bien. . . una buena oportunidad profesional, un salto cualitativo. Si sale mal. . .. tengo muchos planes, muchas motivaciones. Mucho más tiempo libre. Planes, siempre planeando. Es una de las cosas que me apartan del dolor. En el coche hoy volví a pensar. . . a pensar. . . en por qué?.
Tendría mil cosas que contarte pero me duele todo, me duele el venir aquí. Es algo lacerante. Me duele abrir tu cuenta pero tengo que hacerlo para mantenerla viva. Mi sueños son cada vez más lejanos. Hipótesis remotas. Me acuesto mucha veces pensando en ti.
Otras río con otras personas, pero luego vuelves a mí y me torno en un ser sombrío. Mi sonrisa se hace más corta. El color negro me inunda y entonces fuerzo las cosas, actúo. Reprsento un papel. Intento no transmitir lo que siento a la gente que me rodea. No amargarlos. Es todo muy complicado.
Me has conocido, hemos llegado al cenit y ahora soy lo que puedes ver. La mitad o una parte del todo. El próximo día 13 es viernes, parece una broma macabra. Llevo al trabajo un calendario en el que voy tachando los días .Arranco meses del calendario. Y una y otra vez aparece un día 1 primero de mes.
Ahora vuelvo a escuchar música de este tipo. En la oficina también, es de las pocas cosas que me hacen sentir bien. Otras veces me hacen daño. Pero eso es algo q lo que ya estoy acostumbrando. Me desespero cientos de veces y pido a Dios. Por las noches, cuando ya no puedo más. Sigo poniendo el programa deportivo a un volumen que me permita poder dormir luego. Luego cierro los ojos y no sé. Deseo el mal la mayoría de las veces, no puedo evitarlo. Pienso en mi abuela y le pido que me dé fuerza, que se alíe conmigo. Es curioso. Una persona que nunca llegué a conocer. Recurro a ella. A un día sentado sobre un castaño muerto con los dedos hundidos en musgo. Miles de imágenes vienen a mi mente a lo largo de todo esto. De cuando era pequeño, de cuando no era tan pequeño. Pasos dados en su día sin saber que eran trascendentales en el devenir de los hechos. Ahora todo carece de importancia. Las cosas están como están. Sólo me pregunto si alguna vez te seguirás acordando de mí.

domingo, 1 de junio de 2008

Búsqueda.

Te he buscado hoy y no te he encontrado. Te he esperado sin éxito. Espere hasta la hora probable. Miré el reloj apurando hasta el último minuto, y no le di uno más. No me di uno más a mí tampoco. Quizá ....... No, quizá ya no. Estoy roto de tanto quizá, de darle al coco. Eso no es nada bueno para él. Es un goteo incesante, continuo, es como la gota de agua que cae incesantemente sobre el mismo punto. Poco a poco va erosionando la piedra. No puedo hacer eso otra vez, una y otra vez. Mis hipótesis, mis innumerables conjeturas. Muchos días pude haberlas puesto sobre un papel a modo de diagrama, con flechas, bifurcaciones, condiciones. Pero ahora ya no, estoy demasiado desgastado como para hacerlo.

Mañana he de volver a trabajar. Lo que resta de día . . . pondré una película y cenaré algo. Hoy duermo aquí. Por la mañana tengo cosas que arreglar aquí. El martes es especial porque tengo entrevista. Sería algo muy bueno para nosotros. Como te he dicho un día, nos permitiría muchas cosas. A los dos. Yo .... iba a empezar a decir cosas que aun siento pero que por orgullo propio ya me resulta más difícil expresar.

Hasta el viernes.

Ira.

No es una sensación nueva, pero intento no hablar de esto. De estas cosas. Mi mente rebobina todo. ¿Qué puedo contarte así?. Nada.

Todo lo que hay dentro de mí es negro. Mucho de lo que ha habido hoy ha sido así. He planeado. Muchas cosas. Mañana estaré de otra forma ya.