lunes, 28 de julio de 2008
Partida.
Es curioso pero el paso del tiempo ya no me lo marca el calendario que tengo en la oficina, sino el paisaje, cuando conduzco, es entonces cuando realmente me doy cuenta de que estamos en primavera o verano, y todo queda referenciado con respecto al verano pasado.
Después de mañana no sé qué pasará, en todo caso, el miércoles trabajo y no regresaré hasta el fin de semana. Dudo que ya este fin de semana pueda decirte en qué acaba todo.
domingo, 27 de julio de 2008
Palmeras.
Una vez más lo que te escribo me hace parar y como si fuese un interruptor me transporta a mucha distancia de aquí y pasa el tiempo mientras sigo sentado en esta silla, mirando al vacío, a un monitor en blanco en una habitación oscura.
sábado, 26 de julio de 2008
Una noche más
Hay otros mucho peores y mientras pasa el tiempo, la vida a mi alrededor, yo me sigo aferrando a un recuerdo. No quiero que me creas ya, no escribo por ti en este momento, sino por el que hay dentro de mí y que no sabe hacer otra cosa. Y que cuando me salto un día, me recuerda siempre ese día. En momentos como hoy lo veo como algo molesto, otras no puedo estar sin él. Supongo que es él un poco nuestro ángel. No sé si tú te has arrepentido alguna vez del día en que nos conocimos, en lo fácil que hubieran sido las cosas. No puedo saber cómo hubieran sido, sólo sé cómo son ahora y desafortunadamente, no podemos hacer nada para cambiarlas. Al menos en mi caso. Siento a veces que sigo viniendo aquí como un perro lastimero que no hace más que lloriquear pero en el fondo, nos debo fidelidad a una parte de nosotros mismos. Eso por una parte. La otra ya la conoces.
jueves, 24 de julio de 2008
Memorias.
martes, 22 de julio de 2008
Rutinas.
Me han invitado a una fiesta el jueves y aun no sé si acudiré. Más que fiesta vendría a ser una tradición anual. El año pasado no pudo ser por todo lo que ya sabes. Este año no lo sé, no quiero mirarlo como una oportunidad de recuperar la “normalidad” porque eso es imposible. No sé qué haré. Si algún día llegas a leer todo lo que dejo aquí no sé dónde andaré ya. Antes .. . . cada paso que daba sentía que debía consultarte, conocer tu opinión, saber qué pensabas. Luego me acostumbré a estar solo, a no tener que preguntarte nada. Lo malo es que aun no me acostumbré a dejar de necesitarte, es algo que no aprendo a hacer. Y por eso sigo haciendo esto, muchas veces de manera lacerante. Si algún día llegas a leer todo esto, quizá ya no sepa si al final fui a esa fiesta o no. Ni recuerde muchas otras cosas, pero siempre sabré la que has sido para mí.
lunes, 21 de julio de 2008
Último día.
sábado, 19 de julio de 2008
Castaño.
Pensaré que la semana que viene he de volver de nuevo al trabajo, un trabajo que en estos momentos considero como una mosca cojonera que me aparta de los proyectos en los que realmente estoy metido. Pero también sé que me permite no tener preocupaciones a fin de mes, a cambio sólo tengo que dar lo que se espera que dé. Sí, como ves, tremendamente motivado. En ese sentido, soy el empleado que nunca me gustaría tener pero por otro lado, eso que supongo que se llama conciencia me dice que siempre cumplo con todo lo que se me encarga. No es por temor a no cumplir, el hacer las cosas mal o que otros las hagan mejor, que me echen o cualquier otra cosa. Creo que es mi sentido del deber. La posibilidad de que me echen la considero pequeña y de producirse, me pregunto si realmente me afectaría de una manera importante. Creo que muchas cosas han dejado de afectarme.
Muchas veces, sin que tú lo imagines, estás allí, a mi lado. Rodeado de muchas personas, en realidad estoy contigo. El que me haga bien o mal, realmente no importa. Apareces y estás. No puedo elegir. Cuando vienen los fantasmas es peor, salgo a la calle y fumando un cigarrillo mi mente pide auxilio y que se cumplan de manera milagrosa mis deseos.
jueves, 17 de julio de 2008
Inconexo.
Mañana vuelve JM, supongo que me llamará para ir a cenar y dar una vuelta. Es otro que los rituales forman parte de sí. Lo único que le pediría es que por nada del mundo me hable de ti aunque sé que hay posibilidades de que lo haga. Una solución sería decirle que estoy con otra pero entonces me preguntaría por ella. Y no sé que es menos malo. Intentaré hacer una buena finta y desviar el tema hacia otro de los temas favoritos, trabajo. Sigo teniéndole una gran simpatía.
He empezado a hacer ejercicio en casa y como ya hace tiempo, el cuerpo se resiente, ha olvidado ciertas cosas, y una cosa es lo que diga la mente y otra, lo que el cuerpo te indica. Te escribo así, de manera inconexa, de la misma manera que lo están muchas veces mi pensamiento. Hoy he vuelto a pensar en ti, por cualquier detalle, al recorrer el camino a casa de mis tíos concretamente, pero si no hubiese sido eso, otra cosa lo hubiese hecho.
miércoles, 16 de julio de 2008
Días.
Y para un sueño, sólo tienes que poner una pequeña semilla, la imaginación hace el resto. Aun no lo he hecho, pero me encantaría tener un perro, cambiar esto por una casa con jardín o una casita o casucha, me da igual, en las afueras. Me gustaría hacer muchas cosas, y aunque mis sueños son muchos, mi pesadilla es la de convertirme en alguien que no hace más que soñar y pensar, pero que nunca acaba de dar el impulso definitivo para hacerlas. Me aburre y hasta cierto punto me da un poco de pena ese tipo de gente. Quizá al hablar de ello no estén intentando convencer a los demás, sino que los utilizan para convencerse a ellos mismos. Mi pesadilla es que ahora mismo yo esté haciendo esto.
Mi forma de escribirte también ha cambiado mucho a lo largo del tiempo, supongo que era inevitable por los hechos, por la forma bajo la que sucedieron. Sea como sea, lo de siempre, dejaré de venir aquí cuando algo me pase o cuando deje de quererte. Pero no es nada fácil el conseguirlo cuando uno lo hace así.
martes, 15 de julio de 2008
Fecha.
lunes, 14 de julio de 2008
Backstreets.
domingo, 13 de julio de 2008
Sábado.
He quedado en visitar a H, hace tiempo, en pasar por su casa. Pero es una cita que ya sé su argumento, su inicio, desarrollo y final. Hoy no salgo, el próximo supongo. Viviré una noche cientos de veces repetida. Y te la contaré. El día que no lo haga será por dos motivos, que algo se habrá muerto dentro de mí o que algo importante me lo habrá impedido.
viernes, 11 de julio de 2008
Viernes noche.
Hoy te cuento que esta semana han vuelto los fantasmas a visitarme con fuerza. Muchos de ellos. Hoy te cuento que cuando te escribo esto, muy lejos de ti, es 11 de julio de 2008, por la noche, cerca de las doce de la noche. Esta noche te cuento que esta semana hubiese hecho tratos con el diablo si me escuchase, y esta noche te cuento que si no es en esta vida, será en otra. Pero me debo algo a mi mismo, y a ti, creo que a los dos en definitiva. Estás en mis sueños, vienes, campas a tus anchas. Anoche intenté recordar tu risa y tuve que esforzarme. Quise llorar.
La vida es dolor muchacho, me dijeron una vez. No he visto nacer pero sí he visto morir. El tiempo pasa pero nada cambia en mi corazón. Duro como una piedra y frágil al mismo tiempo. Yo creo que la vida me debe algo. A los dos. Eso es algo que seguiré buscando siempre. Por muchas cosas que pasen de ahora en adelante. He llegado hoy. Mañana iré al pueblo. Creo que acabaré emborrachándome. Ya toca. Demasiado tiempo.
domingo, 6 de julio de 2008
Otra vez
Otra vez he de irme. Esta semana es diferente ya que será la última antes de un pequeño lapsus por vacaciones. Sólo dos semanas. No sé aun qué haré en ese tiempo. O quizá sí. Sólo espero ansioso una vez al próximo viernes. Tendré tiempo para pensar, más de lo que ya hago. Hoy es domingo, no sé qué harás en este preciso momento. Si empiezo a pensar yo me pasan los minutos sentado delante de este teclado y vuelvo a recorrer senderos por los que mil veces he pasado. Tengo miedo a perder los recuerdos del antes de que aparecieses.
Cuando paso a veces por sitios que visité hace muchos años pienso que entonces, no sólo era yo otra, me parece como si fuese otra vida. Me marcho ya. La próxima vez ya podré estar con más frecuencia.
sábado, 5 de julio de 2008
Inesperado.
Hoy fue diferente. Algo lo hizo así, inesperado. Desde luego no cambió nada. Pero temblé, me puse nervioso y duró varias horas. Y me vi como siempre, capaz de muchas cosas y siempre mi talón mi taquiles.es Increíble esta transformación. No es como el camaleón es como golpear en el único punto realmente vulnerable. No puedo explicártelo. No encuentro palabras y por otra parte, si algún día lees esto, ya habrán pasado muchos más días.
Dentro de una semana cogeré vacaciones, una quincena. No sé bien qué haré. Como ya sabes para mí el tiempo es relativo, puedo ver tu cumpleaños a seis meses vista, al alcance de la mano, y sin embargo, 7 días pueden parecerme todo un mundo.
Ayer vine otra vez, me fijaba en el paisaje. Los árboles cambian, las estaciones pasan. En el mismo trayecto a muchos kilómetros de distancia distinguí castaños en flor de otros que aun no se habían transformado. Me acordé de tu castaño. De aquella tarde. De lo que hablamos. Recordarlo todo así tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Las malas las exprimes cada vez que te escribo, de todas las letras juntas sale ese jugo llamado amargura. Cuando no estoy aquí contigo, de esta manera, confío en mi mismo ya que creo que es lo más valioso que tengo, y a veces en Dios. En una oportunidad, algún día. No lo sé.
Ayer vine otra vez, me fijaba en el paisaje. Los árboles cambian, las estaciones pasan. En el mismo trayecto a muchos kilómetros de distancia distinguí castaños en flor de otros que aun no se habían transformado. Me acordé de tu castaño. De aquella tarde. De lo que hablamos. Recordarlo todo así tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Las malas las exprimes cada vez que te escribo, de todas las letras juntas sale ese jugo llamado amargura. Cuando no estoy aquí contigo, de esta manera, confío en mi mismo ya que creo que es lo más valioso que tengo, y a veces en Dios. En una oportunidad, algún día. No lo sé.
viernes, 4 de julio de 2008
De vuelta.
Una vez más. Ha pasado otra seman y sigo pensando un montón en ti. Aunque llegue los viernes vacío con otro montón de anécdotas semanales, mi cabeza sigue girando en torno a ti. Sólo acaba con el silencio estas letras semanales que terminan con la montonía. Pero todo es mucho más profundo. Sólo yo sé eso. Por mucho que me esforzase en transmitirte. He ganado mucho en confianza con toda esta basura. Sólo al volver a ti, internamente me siento débil. Cuando hago esto por ejemplo. Fuera soy otra persona.
No me lees. No te tengo. Pero no me importa nada. Yo te sigo teniendo a ti. Y ni siquiera me importa que te importe. Nada me podrá quitar eso.
Buenas noches.