domingo, 3 de agosto de 2008

Ausencia.

Ayer no te he escrito y hoy ya digo adiós. No he escrito pero he sentido que no lo hacía. Es difícil escribir cuando no se tienen cosas que sacar o escribir quejumbrosamente, como muchas veces antes. El mensaje de ayer posiblemente fuese el mismo de hace un mes, o de hace dos, y además me cansaría el hacerlo, me sentiría un poco más bajo de moral. Una nueva semana empieza mañana, a su final, te resumiré lo que ha pasado esta. Algunas cosas supongo, hoy dejo una nueva huella en la arena, unas más profundas, otras a golpe de brisa.

No hay comentarios: